Revista Anaconda

La revista Anaconda Cultura y Arte es, probablemente, el proyecto editorial cultural más importante que se ha editado en Ecuador y ahora presenta su versión digital, sin dejar de preocuparse por la calidad de sus contenidos.

Cuando creamos la revista Anaconda Cultura y Arte pensamos que esta sería una propuesta latinoamericana para la difusión del pensamiento critico sobre la cultura y el arte. Desde el principio, ella se planteó como una revista internacional bimensual de una calidad fabulosa en su edición impresa, la cual ha llegado, a esta fecha, al número 40. La serpiente ha simbolizado, desde siempre, el conocimiento y la Anaconda es la serpiente más grande de América Latina; es por ello que escogimos el término Anaconda como nuestro nombre y símbolo, entendiendo, además, que cada texto representa su cuerpo, siendo su punto final su cabeza (poner la imagen), la cual nos acompaña desde los primeros números.

Desde sus inicios, Anaconda se ha llenado de amigos inseparables. Así, existen personas muy cercanas a este proyecto, como el pintor Raúl Pardo, (pon unos dos nombres más) y muchos otros que trabajaron en su momento dentro del equipo de Anaconda. Hay personas entrañables que nos han dejado en el camino en estos años; recordamos de manera especial a Julia Carrillo, quien colaboró como diseñadora de la revista desde el segundo número y nos acompañó por muchísimos años hasta el final de sus días; también recordamos a amigos del proyecto, como Bolívar Echeverría y Alberto Acosta-Pérez quienes siempre nos apoyaron. A la vez, hemos visto nacer a jóvenes de la cultura y el arte que ahora forman parte fundamental del circuito cultural del Ecuador. Es por todo esto que en esta versión digital hemos creado la sección Releer, teniendo presente que los artículos de Anaconda, en su edición impresa, son atemporales, así que hay mucho material que queremos compartir aprovechando su nuevo formato digital.

Desde el número 1, en el año 2005,  la revista se propuso un diseño novedoso que influenció a revistas de todos los ámbitos en Ecuador; así, su propuesta de diseño, siempre innovadora, fue haciendo de la revista un objeto insuperable en las bibliotecas. Hay que decir que el camino de la revista ha sido complejo y, después de realizar el primer encuentro de revistas culturales, como premonición a tiempos difíciles en la política cultural del país y ya con la era digital tocándonos la puerta, la revista Anaconda ha tenido que adaptarse a la nueva realidad. En este tiempo hemos visto cómo otras revistas especializadas en cultura y arte han ido desapareciendo por la carencia de políticas culturales que den una cabida real y sostenible a estos proyectos. Nosotros nunca las hemos visto como competencia, sino más bien como grandes amigas que, lastimosamente, se han quedado en el camino después de muchísimo esfuerzo, pero que, pese a eso, han contribuido enormemente a la difusión del pensamiento de la cultura en el Ecuador y en América Latina.

50La revista Anaconda no se plantea ser la versión digital de su versión impresa, pero si busca aprovechar la era digital para difundir el pensamiento más allá de las fronteras que limitan los ejemplares físicos. De esta manera, ella busca encontrar, en esta nueva tecnología, a más públicos que protejan y aporten a la cultura y al arte como ejes trasversales en este nuevo mundo al que nos enfrentamos, y desde donde ellos se convierten en las únicas posibilidades para enfrentar la crisis actual y las únicas maneras de desarrollar una protección a lo humano, como lo han hecho ya a lo largo de la historia.

Bienvenidos a la revista Anaconda digital.

Sharimiat Égüez